Este es un método muy utilizado para calcular el valor de las acciones o el de una empresa.
Por ejemplo, para calcular el precio de una acción podemos multiplicar el beneficio
por acción estimado por el ratio precio-beneficio (PER) medio de las empresas del
sector. O, si queremos obtener el valor de la empresa, multiplicar sus beneficios antes
de intereses pero después de impuestos (BAIDT) por un múltiplo, que dependerá del
sector en el que opere; así, por ejemplo, el valor del activo de una empresa puede ser
igual a cinco veces su BAIDT
Apuntes de Finanzas, administracion financiera Capitales, manejo de Activos y Contabilidad
domingo, 31 de marzo de 2013
sábado, 30 de marzo de 2013
Análisis de sensibilidad
Este método consiste en estudiar cuál es el valor del VAN, de la TIR, etcétera, si vamos
variando una a una todas las variables del proyecto dejando las demás constantes. Ello
nos permite saber qué variables son más importantes de cara al valor esperado del proyecto
lo que nos indicará que deberán ser estimadas con mayor precisión porque un
error en su cálculo podría tener graves consecuencias. Por ejemplo, se puede calcular cuál es el valor del primer flujo de caja que hace nulo el VAN dejando constantes los
demás flujos, lo mismo con el segundo flujo, etcétera
viernes, 29 de marzo de 2013
Opciones reales
Esta metodología, que ha comenzado a utilizarse en los últimos años del siglo XX de
forma complementaria al VAN, consiste en valorar los activos (proyectos de inversión,
empresas, etcétera) como si fueran opciones; esto es, el propietario tiene el derecho a
realizar el proyecto, pero no la obligación, y por ello paga un precio –la prima de la opción-.
En el caso de los proyectos de inversión este método demuestra su utilidad cuando
el VAN medio esperado esta próximo a cero, hay una gran incertidumbre sobre su
valor, y el decisor se puede aprovechar de ello. La metodología utilizada es la misma
que la de la valoración de opciones financieras. Entre las opciones reales más conocidas
están las de: diferir, ampliar, reducir, cerrar temporalmente, abandonar, aprendizaje,
compuestas, etc
jueves, 28 de marzo de 2013
Otros métodos de valoración de proyectos
Si vuelve usted a mirar la tabla 1, observará que hay muchos más criterios de valoración
de proyectos de los que aquí hemos analizado en profundidad, por ello ahora vamos a
referirnos a ellos de forma somera porque en unos casos haría falta mucho espacio para
describirlos detalladamente mientras que otros son redundantes con los explicados anteriormente.
sábado, 23 de marzo de 2013
La tasa interna de rendimiento modificada (TIRM) - II
Para calcular su tasa interna de rendimiento modificada lo primero que hay que
hacer es calcular el valor actual de los flujos de caja negativos descontados al coste de
oportunidad del capital, por ejemplo, al 10%. Así pues:
VA (pagos) = 100 + 20 x (1,1)-3 + 60 x (1,1)-5 + 180 x (1,1)-9 = 228,62
Seguidamente capitalizaremos hasta el final de la vida del proyecto (año 10) los
flujos de caja positivos al coste de oportunidad del capital (o a otro que creamos más
realista como tipo de reinversión, si consideramos que los flujos de caja se destinan a
proyectos con riesgo diferente del actual).
VF (cobros) = 50 x (1,1)9 + 90 x (1,1)8 + 80 x (1,1)6 + 40 x (1,1)4 + 30 x (1,1)3 +
+ 60 x (1,1)2 + 8 = 631,64
Ahora tenemos los pagos actualizados en el momento inicial y los cobros capitalizados
en el año 10, por lo que procederemos a igualarlos:
Por supuesto, un proyecto de inversión será efectuable por este método cuando
r*>k. Y entre varias inversiones será preferible la que tenga mayor TIRM.
Es evidente que este método corrige alguna de las limitaciones del criterio TIR
proporcionado valores más realistas aunque no supera al VAN como método de valoración
de proyectos.
viernes, 22 de marzo de 2013
La tasa interna de rendimiento modificada (TIRM) - I
Este método de valoración tiene en cuenta que la reinversión de los flujos de caja generados
por el proyecto deberá ser al coste de oportunidad del capital y, además, proporciona
siempre una única tasa de rendimiento positiva lo que es muy útil de cara a la resolución
de los proyectos de aceleración que vimos en el último apartado del epígrafe
anterior.
Nada mejor que un ejemplo para mostrar el procedimiento de cálculo de este
método. Supongamos la siguiente inversión definida por estos flujos de caja:
-100 / 50 / 90 / -20 / 80 / -60 / 40 / 30 / 60 / -180 / 8
Como se puede apreciar en la figura 4, donde se ha representado su VAN para
diversas tasas de descuento, este proyecto de inversión tiene dos tasas de rendimiento
internas r1= 0,498% y r2 = 28,64%.
jueves, 21 de marzo de 2013
La inconsistencia de la TIR - III
Pero, ¿qué ocurre con el VAN?. Es evidente que la curva de la figura 3 es la representación
del VAN, si usted es el encargado de realizar dicha inversión comprobará
que si su tipo de descuento es inferior al 25% el VAN del proyecto será negativo, pero
que si dicho tipo de descuento es superior al 25% e inferior al 400%, el VAN será positivo.
Es decir, cuanto mayor sea la tasa de descuento mejor será el proyecto de inversión
(al menos hasta un cierto tipo de descuento k = 100%), lo que es algo que carece de
toda lógica. El VAN también falla en este tipo de inversiones. Normalmente, es raro encontrarse
con este tipo de proyectos de inversión, aunque sí es normal analizar inversiones
que tienen más de un cambio de signo entre sus flujos de caja pero que sólo tienen
una única TIR real positiva. Por ejemplo, cuando una inversión promete ser rentable,
sus flujos de caja serán positivos y es factible pensar que tenga que pagar impuestos
por los beneficios acaecidos a lo largo de los años en los que dicha inversión tiene lugar.
Los impuestos sobre los beneficios de las empresas se devengan a fin de año pero se pagan
aproximadamente con un año de retraso. Esto quiere decir que los impuestos del
año 1 se pagarán en el 2 y, por lo tanto, figurarán entre los pagos del flujo de caja de dicho
año; los impuestos de éste se pagarán en el año 3, etc.; y los impuestos del año n se
pagarán en el n+1, siendo el único flujo de caja existente en dicho año, que será obviamente
negativo. Así, el último flujo de caja de una inversión empresarial rentable tenderá
a ser negativo debido al pago de impuestos. Sin embargo, esto no será mayor problema
de cara a la obtención de un única TIR.
En todo caso, el problema es grave pues hemos localizado unas inversiones que
aunque "raras" son posibles y que sacan a luz las limitaciones e inconsistencias de los
principales métodos de valoración de inversiones. En el epígrafe siguiente analizaremos
un método de valoración que intenta responder a este tipo de problema con algún éxito.
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